Existe una paradoja en el sujeto, dónde los parámetros flaquean, paradoja entre el fenómeno "peter pan" y la precocidad infantil, entre el sexo y el género, entre lo real y lo ficticio. Un enmascaramiento social y generalizado que generan imágenes esperpénticas a modo de frankesteins o cadáveres exquisitos.
Esto es lo que hoy nos encontramos, un individuo dividido, fragmentado, fraccionado, en suma contradicción, y que es inseguro, débil y lleno de carencias. Pero a su vez también podemos hablar de un individuo abierto, en continua búsqueda, intentando construir una identidad o varias, a modo de ensayo o prueba.







































